
Fracturas: síntomas, primeros cuidados y tratamiento
Dra. Eliana Arambulet
11 de sep, 2026
11 min de lectura
Conozca cómo reconocer una posible fractura, qué hacer después de una lesión y cuáles son las principales opciones de tratamiento en Yantzaza.
Una fractura ocurre cuando un hueso pierde su continuidad, ya sea mediante una fisura parcial o una ruptura completa. Puede producirse por una caída, un accidente, un golpe directo, una lesión deportiva o una fuerza repetitiva. En personas con osteoporosis, incluso un traumatismo aparentemente leve puede ocasionar una fractura.
Aunque el dolor intenso y la deformidad pueden hacer que algunas fracturas sean evidentes, otras permiten mover la extremidad o incluso caminar. Por eso, después de un traumatismo, la capacidad de movimiento no descarta por sí sola una lesión ósea.
Una evaluación oportuna permite confirmar el diagnóstico, determinar el tipo de fractura y elegir el tratamiento más adecuado para recuperar la función y reducir el riesgo de complicaciones.
En Yantzaza, la Dra. Eliana Arambulet, especialista en Traumatología y Ortopedia, brinda atención para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de fracturas y otras lesiones musculoesqueléticas.
¿Cuáles son las causas más frecuentes de una fractura?
Las fracturas pueden producirse por diferentes mecanismos:
Caídas
Son una causa frecuente de fracturas de muñeca, antebrazo, hombro, cadera, tobillo y otras zonas. Pueden ocurrir durante actividades cotidianas, laborales o deportivas.
Accidentes de tránsito
Los accidentes en automóvil, motocicleta o bicicleta pueden generar traumatismos de alta energía y fracturas múltiples o desplazadas.
Actividades deportivas
Los golpes directos, caídas, saltos o cambios bruscos de dirección pueden producir fracturas, especialmente en brazos, clavícula, manos, piernas, tobillos y pies.
Osteoporosis
La osteoporosis debilita progresivamente los huesos. En estos pacientes, una caída desde la propia altura o un movimiento aparentemente menor puede ocasionar una fractura.
Sobrecarga repetitiva
Las fracturas por estrés aparecen por la acumulación de pequeñas cargas repetidas sobre el hueso. Son más frecuentes en corredores, deportistas y personas que incrementan rápidamente su nivel de actividad física.
El dolor de una fractura por estrés suele desarrollarse progresivamente y aumentar al realizar ejercicio o apoyar la extremidad.
Tipos de fracturas
No todas las fracturas son iguales. Su clasificación depende de la posición de los fragmentos, la forma de la ruptura y la presencia o ausencia de una herida.
Fractura no desplazada
Los extremos del hueso permanecen alineados o se han movido muy poco. Algunas pueden tratarse mediante inmovilización y seguimiento.
Fractura desplazada
Los fragmentos han perdido su alineación normal. Puede ser necesario realizar una reducción para colocarlos nuevamente en una posición adecuada.
Fractura conminuta
El hueso se rompe en tres o más fragmentos. Suele producirse después de traumatismos de mayor energía y puede requerir un tratamiento más complejo.
Fractura cerrada
La piel permanece intacta y no existe comunicación entre la fractura y el exterior.
Fractura abierta o expuesta
Existe una herida en la piel cercana a la fractura. El hueso puede ser visible o no. La presencia de una herida sobre una posible fractura debe considerarse una emergencia debido al riesgo de contaminación e infección.
Fractura por estrés
Es una pequeña lesión producida por sobrecarga repetitiva. En sus etapas iniciales puede no ser visible en una radiografía convencional.
Síntomas de una posible fractura
Los síntomas pueden variar según el hueso afectado y la gravedad del traumatismo. Los más frecuentes son:
- Dolor localizado después de una caída, golpe o accidente.
- Dolor que aumenta al mover o apoyar la extremidad.
- Inflamación.
- Sensibilidad marcada al tocar la zona.
- Hematomas.
- Dificultad o imposibilidad para mover la extremidad.
- Incapacidad para caminar o soportar peso.
- Deformidad o cambio en la posición normal.
- Sensación de roce o movimiento anormal.
- Acortamiento o rotación de una extremidad.
- Herida cercana al lugar del dolor.
La ausencia de deformidad no descarta una fractura. Algunas lesiones óseas presentan únicamente dolor, inflamación y dificultad funcional.
¿Se puede mover una extremidad fracturada?
Sí. En ciertas fracturas no desplazadas, incompletas o por estrés, el paciente todavía puede mover la extremidad e incluso caminar.
Intentar comprobar repetidamente si el hueso está roto mediante movimientos forzados puede aumentar el dolor o desplazar una lesión inicialmente estable. Si existe dolor localizado después de un traumatismo, es preferible proteger la zona y solicitar una valoración.
¿Qué hacer ante una posible fractura?
Los primeros cuidados buscan evitar movimientos innecesarios y proteger la extremidad hasta recibir atención médica.
Mantenga la zona en reposo
Suspenda la actividad y evite apoyar peso o utilizar la extremidad lesionada.
No intente enderezar el hueso
No manipule una deformidad ni intente colocar la extremidad en su posición normal. La reducción de una fractura debe realizarse por personal capacitado.
Inmovilice la extremidad en la posición encontrada
Si dispone de una férula y sabe utilizarla, puede estabilizar la zona sin apretar excesivamente. La inmovilización debe abarcar, cuando sea posible, las articulaciones situadas por encima y por debajo de la lesión.
Si no tiene experiencia, evite improvisar maniobras complejas y procure mantener la extremidad quieta durante el traslado.
Aplique frío protegido
Puede colocar frío envuelto en una tela durante aproximadamente 15 a 20 minutos para ayudar a controlar el dolor y la inflamación. No aplique hielo directamente sobre la piel.
Retire objetos que puedan apretar
En lesiones de la mano, muñeca o tobillo, retire anillos, pulseras o accesorios antes de que aumente la inflamación, siempre que pueda hacerlo sin forzar la extremidad.
Cubra las heridas
Si existe una herida, cúbrala suavemente con una gasa o tela limpia. No introduzca objetos, no explore la herida y no intente empujar un fragmento óseo hacia el interior.
Busque valoración médica
Una posible fractura necesita evaluación clínica y, habitualmente, estudios de imagen para confirmar el diagnóstico.
¿Qué no debe hacerse?
Ante la sospecha de una fractura:
- No masajee la zona.
- No aplique calor inmediatamente después de la lesión.
- No realice movimientos para comprobar si el hueso está roto.
- No intente corregir una deformidad.
- No permita que el paciente camine si apoyar produce dolor.
- No ajuste excesivamente vendas o férulas.
- No introduzca objetos dentro de un yeso.
- No retrase la atención si existe una herida, deformidad o pérdida de sensibilidad.
¿Cuándo se trata de una emergencia?
Debe acudirse inmediatamente a un servicio de emergencias cuando existe:
- Hueso visible o herida cercana a la posible fractura.
- Sangrado abundante.
- Deformidad marcada.
- Dolor intenso que aumenta rápidamente.
- Pérdida de sensibilidad.
- Incapacidad para mover los dedos.
- Extremidad pálida, fría, azulada o sin pulso.
- Fractura asociada con un accidente de alta energía.
- Sospecha de lesión de columna, pelvis, cadera o fémur.
- Dificultad respiratoria, pérdida de conocimiento o lesiones múltiples.
Cuando se sospecha una lesión de cuello, columna o pelvis, no debe movilizarse innecesariamente a la persona, excepto si permanece expuesta a un peligro inmediato. Solicite ayuda de emergencias llamando al 911.
¿Cómo se diagnostica una fractura?
La evaluación comienza con el análisis de cómo ocurrió la lesión y un examen físico de la extremidad.
El especialista revisará:
- El lugar exacto del dolor.
- La presencia de inflamación o deformidad.
- La condición de la piel.
- El movimiento de las articulaciones cercanas.
- La sensibilidad.
- La circulación de la extremidad.
- La existencia de otras lesiones.
Radiografías
Las radiografías son el estudio más utilizado para confirmar una fractura. Permiten conocer su ubicación, dirección, desplazamiento y número de fragmentos.
Tomografía computarizada
Puede solicitarse cuando la fractura afecta una articulación, presenta varios fragmentos o requiere una evaluación más detallada para planificar el tratamiento.
Resonancia magnética
Puede ser útil en ciertas fracturas ocultas, lesiones por estrés o cuando también se necesita evaluar ligamentos, tendones y otras estructuras blandas.
No todos los pacientes necesitan los mismos estudios. La elección depende del mecanismo de la lesión y de los hallazgos médicos.
Tratamiento de las fracturas
El objetivo del tratamiento es lograr que el hueso consolide en una posición adecuada y recuperar la función de la extremidad.
La decisión depende de:
- Hueso afectado.
- Localización de la fractura.
- Grado de desplazamiento.
- Número de fragmentos.
- Estado de la piel y los tejidos.
- Edad y salud general del paciente.
- Nivel de actividad.
- Presencia de otras lesiones.
Inmovilización con yeso o férula
Muchas fracturas estables o correctamente alineadas pueden tratarse con una férula, yeso o inmovilizador.
La férula permite cierto espacio para la inflamación inicial. En algunos pacientes se coloca primero una férula y posteriormente un yeso cuando disminuye la hinchazón.
Reducción de la fractura
Cuando los fragmentos están desplazados, puede ser necesario alinearlos nuevamente. Este procedimiento se denomina reducción y puede realizarse de forma cerrada o mediante cirugía.
Tratamiento quirúrgico
Algunas fracturas requieren cirugía para recuperar la alineación y proporcionar estabilidad. Puede utilizarse:
- Placas.
- Tornillos.
- Clavos intramedulares.
- Agujas.
- Fijadores externos.
La cirugía puede estar indicada en fracturas desplazadas, inestables, articulares, abiertas o acompañadas de daño importante en los tejidos.
No todas las fracturas necesitan cirugía. El tratamiento se selecciona individualmente.
Cuidados de una férula o yeso
Si el tratamiento incluye una férula o un yeso:
- Manténgalo limpio y seco.
- No introduzca objetos para rascar la piel.
- No retire el material por su cuenta.
- No apoye peso sin autorización.
- Mueva los dedos cuando se lo hayan permitido.
- Mantenga la extremidad elevada durante los primeros días si existe inflamación.
- Acuda a los controles y radiografías indicados.
Solicite atención si aparecen:
- Dolor que aumenta a pesar del tratamiento.
- Sensación de que el yeso está demasiado apretado.
- Hormigueo o pérdida de sensibilidad.
- Dedos fríos, pálidos o azulados.
- Inflamación excesiva.
- Ardor dentro del yeso.
- Mal olor, humedad o secreción.
- Fiebre.
- Daño o ruptura del yeso.
¿Cuánto tarda en sanar una fractura?
El tiempo de consolidación varía según el hueso afectado, el tipo de fractura, la edad, el estado general de salud y el cumplimiento del tratamiento.
Algunas fracturas consolidan en varias semanas, mientras que otras necesitan meses. La disminución del dolor no significa necesariamente que el hueso ya tenga resistencia suficiente para regresar al trabajo, conducir o practicar deportes.
Reanudar las actividades antes de tiempo puede desplazar la fractura, retrasar la consolidación o producir una nueva lesión. El retorno debe realizarse progresivamente y con autorización médica.
Importancia de la rehabilitación
Después de varias semanas de inmovilización pueden aparecer:
- Rigidez.
- Debilidad muscular.
- Pérdida de movilidad.
- Dificultad para caminar o utilizar la extremidad.
- Inflamación residual.
La rehabilitación ayuda a recuperar el movimiento, la fuerza, la coordinación y la función. Los ejercicios deben adaptarse al tipo de fractura y a la fase de consolidación.
Posibles complicaciones
Una fractura sin atención o seguimiento adecuado puede producir:
- Consolidación en una posición incorrecta.
- Falta o retraso de consolidación.
- Rigidez articular.
- Dolor persistente.
- Pérdida de fuerza.
- Infección en fracturas abiertas.
- Daño de nervios o vasos sanguíneos.
- Artrosis postraumática.
- Limitación funcional.
Asistir a los controles permite comprobar mediante examen y radiografías que el hueso continúa consolidando correctamente.
Fracturas en niños y adultos mayores
Niños
Los huesos infantiles pueden presentar patrones de fractura diferentes a los de los adultos. Algunas lesiones afectan la placa de crecimiento, por lo que requieren evaluación y seguimiento específicos.
Adultos mayores
Una fractura después de una caída leve puede ser la primera manifestación de osteoporosis. Además de tratar la lesión, puede ser necesario evaluar la salud ósea y el riesgo de nuevas caídas.
Preguntas frecuentes sobre las fracturas
¿Una fractura y una fisura son lo mismo?
Ambas representan una pérdida de continuidad del hueso. La palabra “fisura” suele utilizarse para describir una ruptura parcial o pequeña, pero continúa siendo una forma de fractura y necesita evaluación.
¿Cómo saber si es una fractura o un esguince?
Ambas lesiones pueden producir dolor, inflamación y dificultad para mover la extremidad. Una deformidad o incapacidad para apoyar aumenta la sospecha de fractura, pero solamente la evaluación y los estudios de imagen permiten diferenciarlas con seguridad.
¿Todas las fracturas necesitan yeso?
No. Algunas requieren férulas, inmovilizadores funcionales o cirugía. El tratamiento depende del hueso, la estabilidad y la alineación.
¿Todas las fracturas necesitan cirugía?
No. Muchas fracturas pueden consolidar correctamente con inmovilización. La cirugía se reserva para lesiones que necesitan mayor estabilidad, recuperación de la alineación o tratamiento de tejidos asociados.
¿Puedo retirar el yeso cuando deje de doler?
No. El dolor puede disminuir antes de que el hueso haya consolidado completamente. La férula o el yeso deben retirarse únicamente cuando el especialista lo indique.
¿Es normal tener los dedos hinchados?
Puede existir cierta inflamación durante los primeros días. Sin embargo, si aumenta, se acompaña de dolor intenso, hormigueo, pérdida de sensibilidad o cambios de color, debe solicitar atención médica.
Tratamiento de fracturas en Yantzaza
La Dra. Eliana Arambulet, especialista en Traumatología y Ortopedia con más de 10 años de experiencia, ofrece valoración, tratamiento y seguimiento de fracturas en el Centro de Especialidades Nova Yantzaza.
Una evaluación temprana permite determinar si la lesión requiere inmovilización, reducción, cirugía o rehabilitación.
Centro de Especialidades Nova Yantzaza
Dirección: calles Armando Arias y José Arcentales, Yantzaza
Teléfono y WhatsApp: +593 99 814 5743
Ubicación: https://maps.app.goo.gl/vwfd5D6KVPgmM6bm9
Si existe una fractura abierta, una deformidad importante, pérdida de sensibilidad o alteración de la circulación, acuda directamente al servicio de emergencias.
Aviso médico
Este contenido es exclusivamente informativo y no sustituye una valoración, un diagnóstico ni un tratamiento médico personalizado. En caso de emergencia, acuda al hospital más cercano o llame al 911.
Fuentes médicas consultadas
- American Academy of Orthopaedic Surgeons: https://www.orthoinfo.org/diseases--conditions/fractures-broken-bones/
- Fracturas abiertas: https://www.orthoinfo.org/diseases--conditions/open-fractures/
- Cuidados de yesos y férulas: https://www.orthoinfo.org/recovery/care-of-casts-and-splints/
